Orquídeas

Publicado por Vanesa en

¿por qué te pido un alma verdadera si la sola fragancia que te anima es, orquídea, el temor de ser sincera?

Fragmento del poema “Orquídea” de Jaime Torres Bodet

El recuerdo de aquella orquídea.

Ayer recibí el inesperado llamado de una amiga de mi infancia. Ella y yo compartimos muchos años de niñas. Crecimos juntas pensando que, ojalá sigamos así siempre. Pero la vida tenía otros planes para nosotras y nos distanciamos. Ella se casó y viajó a China.

Les cuento esta historia porque en la charla recordamos algo. Cuando mi amiga y su esposo se conocieron, él a los pocos meses le regaló una orquídea preciosa. En aquel momento mi amiga le agradeció feliz aquella hermosa flor. Él entonces le dijo, bueno entonces debemos fijar una fecha para casarnos! Mi amiga entró en pánico y finalmente se casaron, por amor no por la orquídea.

La historia es más larga pero con esta, trato de explicar que cada lugar en el mundo tiene costumbres diferentes. Costumbres que nos transforman.

Desde aquella llamada, sentí ganas de rendirle homenaje a esta hermosa flor. Que es muestra de amor, respeto y amistad en muchas partes del mundo.

Como pueden ver, en la cultura china al menos, las orquídeas son consideradas un símbolo de amor y deben ser dadas a una persona muy importante. Simbolizan el amor duradero y fiel.

Las orquídeas son, como cada flor de este planeta, una maravilla de la naturaleza. Las flores no solo nos regalan su perfume y sus formas y colores. Las flores además nos brindan sus propiedades terapéuticas. La orquídea también posee estas generosas bondades.

Pero primero me gustaría contar otras sorprendentes características de la Orchidaceae, según su nombre científico.

El nombre de la orquídea se debe a la forma de sus tubérculos y procede del griego orquis, que significa testículo. Se llamó orquídea, pues, por su peculiar forma que recuerda a las gónadas masculinas. Sí, lo sé, con este dato le quité todo el encanto a esta hermosa flor…lo siento, a ver si puedo remontar esto.

Claro que si, todo en esta flor es maravilloso, bueno excepto el origen de su nombre.

La  mayoría son plantas que viven pegadas a los troncos y ramas de los árboles. Algunas pocas son terrestres y crecen en la tierra y otras viven encima de las piedras.

Las orquídeas son una familia de plantas que se distinguen por la complejidad de sus flores y por sus interacciones ecológicas con los agentes polinizadores y con los hongos.

Se estima que debe haber alrededor de 35.000 especies de Orquídeas en todo el mundo.

Las orquídeas, por lo general, no se encuentran en los desiertos y en los polos.  Por tanto, la mayoría de las especies se encuentran en los trópicos y en las zonas subtropicales.

Ecuador cuenta con la mayor cantidad de especies; le sigue Colombia, Nueva Guinea y Brasil.  Otros países como México, Indonesia, Madagascar, Venezuela que por cierto la tomó como su flor nacional, y Costa Rica también poseen un gran número de especies.

Argentina, cuenta con trescientas cuarenta especies, aunque la cantidad es menor que en otros países, también podemos disfrutar de su belleza natural.

Además de su belleza, las orquídeas son muy importantes en el medio ambiente.

Dan protección a muchos animales, que viven cerca de sus raíces, por ejemplo hormigas, pequeñas serpientes, ranas y pájaros.

Las flores de muchas orquídeas brindan néctar a abejas, moscas, mariposas, palomillas y colibríes, favoreciendo la polinización.

Científicos descubrieron cómo las orquídeas copian a las abejas hembra para que los insectos macho las polinicen.

Las abejas, seducidas por un aroma lleno de feromonas, intentan aparearse con las flores, pero sin darse cuenta se llevan polen después de su visita.

Ahora, investigadores en el sur de Francia, descubrieron cómo esta suerte de engaño podría ayudar a que surjan nuevas especies de orquídeas.

“Esta estrategia de polinización sólo se conoce en estas flores”, explicó el doctor Nicolas Vereecken, el científico de la Universidad Libre de Bruselas, de Bélgica, que encabezó el estudio. El trabajó apareció en la publicación científica BMC Evolutionary Biology.

Otra peculiaridad de las orquídeas, es que ayudan a otras plantas. Las raíces y estructuras de las orquídeas atrapan material orgánico manteniéndolo en las copas de los árboles. Permitiendo que se alimenten las enredaderas y otras plantas. Además, esas plantas son el alimento de muchas poblaciones de reptiles, monos, murciélagos y pájaros.

Veamos ahora algunas variedades singulares de orquídeas.

Orquídea cara de mono.

  • Familia: Orchidaceae.
  • Género: Dracula.
  • Nombre común: Cara de mono.
Orquídea Cara de mono.

Orquídea cara de mono, una de las variedades de orquídeas más rara y fascinante.

Se encuentra principalmente en las montañas del sudeste de Ecuador y Perú.

Su nombre se debe a un distintivo mono o el rostro de babuino en su flor.

Las diferentes flores proporcionan diferentes expresiones de la cara de un mono, de pensativo a feliz o triste.

El nombre botánico se refiere a Drácula, que significa “pequeño dragón”.

Hay unas 120 especies de la familia Drácula o cara de mono, la mayoría de las cuales se encuentran en Ecuador. Muchas no son flores de temporada y pueden florecer en cualquier momento durante todo el año.

Las orquídeas Cara de Mono necesitan temperaturas frescas y sombra parcial. También se pueden cuidar en interior, pero es un poco difícil.

El aroma de las flores se dice que es como el de las naranjas maduras. La orquídea mono es un poco difícil de ver fuera de la naturaleza

Orquídea mosca.

  • Familia: Orchidaceae.
  • Género: Ophrys insectifera.
  • Nombre común: Orquídea Mosca.
Orquídea Mosca.

Esta variedad de orquídea, no sólo se parece a una mosca.  Esta increíble especie depende de estos insectos y de las abejas y avispas para la polinización. La orquídea mosca utiliza un aroma particular para atraer a los insectos macho.

Esta especie de hábitos terrestres se distribuye por toda Europa desde Irlanda hasta Rumania y Rusia. En prados, arbustos y bosques. Alcanzan una altura de 40 cm.





Orquídea fantasma.

Orquídea Fantasma.

La orquídea fantasma, descubierta en Gran Bretaña en 1954. Es una de las más raras y escasas de todas las orquídeas. Esta variedad se encuentra en bosques húmedos, y zonas pantanosas en  Florida al sureste de EE. UU., en las Bahamas y Cuba.

Algo que es posible observar, es el hecho de que esta planta está constituida únicamente por raíces, sin tallos ni hojas.

Mediante las raíces absorben todos los nutrientes necesarios y realizan la fotosíntesis. Además las raíces protegen las capas más profundas ante cualquier amenaza potencial.

Estas raíces son de color verde y conforman el 90% del cuerpo de la planta.

Generalmente, esta planta florece entre junio y agosto. El tamaño de sus flores es de 3-5 cm de ancho y unos 9 cm de largo.

El nombre es debido a su color entre blanco cremoso y marrón rosado y a sus fugaces ocurrencias en bosques oscuros y sombreados. Son bastante pequeñas, generalmente de menos de 15 cm.

Orquídea Pato.

  • Familia: Orchidaceae.
  • Género: Caleana major.
  • Nombre común: Orquídea Pato.
Orquídea Pato.

La primera de esta variedad fue encontrada en Sydney en el año 1803.

La orquídea pato volador se encuentra al sur de Australia hasta el sudeste de Queensland.

La Orquídea Pato atrae a la mosca de sierra masculina para conseguir la polinización.

Cuando una mosca se aloja en la flor, por su peso se cae dentro de la orquídea y es atrapado, la única salida es por un lugar donde se cubre de polen. De esta increíble forma el insecto vuela a otra orquídea y la poliniza. Este sorprendente proceso la transforma en una de las orquídeas raras.

Florece en un conjunto de 1 a 5 flores, de 15 a 40 cm de largo. La floración se produce en la primavera y el verano. Las plantas pueden florecer de 1 a 2 años y luego mueren.

 

Orquídea Paloma.

  • Familia: Orchidaceae.
  • Género: Peristeria elata.
  • Nombre común: Orquídea Paloma.
Orquídea Paloma o Espíritu Santo.

La orquídea Paloma es también conocida como la orquídea del Espíritu Santo.

Esta variedad de orquídea es una planta de terrestre de hojas carnosas, originaria de Panamá, de donde es flor nacional, también se encuentra en algunas áreas de Colombia y Ecuador.

Su vara puede tener una longitud entre 1 a 1,8 metros, produciendo 4 a 12 flores de color blanco marfil intenso, con manchas de color púrpura. En el interior de las flores se halla una definida y delicada “paloma”.

Otra increíble particularidad es su olor que se parece mucho al de la cerveza.

Persteria Elata suele crecer en el suelo, pero en los bosques húmedos de montaña se ha encontrado creciendo en los troncos de los árboles.

Debido a la sobreexplotación, la orquídea paloma está en la lista de plantas en peligro de extinción.

Orquídea Vanilla planifolia.

Orquídea Vanilla.

La orquídea Vanilla, es una variedad de hábito trepador y crecimiento rastrero, originaria de México y Centroamérica. Se cultiva de México a Paraguay y en Madagascar.

Las raíces a lo largo de los tallos facilitan el agarre a las superficies.

De esta variedad de orquídea se obtiene la conocida Vainilla responsable del característico sabor de muchas de las recetas en todo el mundo.

Sus flores miden de 5 a 7 cm de largo, formando racimos de hasta 20 flores.  Las mismas están llenas de aroma y son de corta vida, se abren sucesivamente durante todo el año. Esta especie se encuentra a menudo en comunidad con las hormigas y pueden beneficiarse de su presencia.

Además de su particular belleza y aroma, se han utilizado con fines medicinales.

La vainilla se ha usado para tratar las fiebres graves y el dolor de vientre.

En Turquía es tradicional utilizar la fécula de los tubérculos de algunas variedades para preparar una bebida llamada “salep”. El salep se utiliza contra el catarro, la diarrea, mejora el apetito, incrementa nuestra energía vital y se le atribuyen propiedades afrodisíacas, entre otras.

Del mismo modo es utilizado en cosmética. Su uso se ha extendido durante muchos siglos en Asia y recientemente se ha dado conocer en el resto del mundo.

Se utiliza también el extracto de las flores de Orquídea. Son adecuadas para todos los tipos de piel. Poseen propiedades humectantes, protectoras y reparadoras, reducen la aparición de arrugas y son ricas en minerales como el calcio, hierro, zinc, magnesio y cobre.

Según el Instituto Politécnico Nacional (IPN) de la Ciudad de México, algunas orquídeas como la Orquídea Lirio Amarillo, contiene sustancias que ayudarían en el tratamiento de problemas relacionados con el síndrome metabólico.
El IPN se orienta hacia un manejo integral de las orquídeas, pues junto con resultados de otros estudios, permitirá mejorar su aprovechamiento como fuente natural de sustancias para la industria de alimentos, medicamentos, perfumes y cosméticos.

Las orquídeas son aprovechadas en tratamientos contra diabetes, inflamaciones, dolores musculares, problemas renales, fiebres, heridas y quemaduras, tos e incluso para prevenir el riesgo de aborto.

Los doctores Luicita Lagunez Rivera y Rodolfo Solano Gómez, del CIIDIR Centro Interdisciplinario de Investigación para el Desarrollo Integral Regional Unidad Oaxaca, intentan proporcionar las bases científicas para corroborar el uso medicinal que tienen algunas especies de orquídeas.

La investigación del CIIDIR-Oaxaca intenta transferir el conocimiento concebido sobre estas plantas para apoyar a los grupos indígenas y comuneros marginados del estado.

Leyendas sobre orquídeas.

Sobre las orquídeas se han hilvanado muchas leyendas. Según los griegos, era la flor favorita de Ceres y con ella se adornaban los sitios por donde paseaban a la divinidad.

La India también tiene su leyenda, La Diosa Ailoe huyendo hacia las montañas para no ver los horrores que cometían con sus fieles los “barbaros” invasores, fue dejando girones de su túnica celestial en las espinas de los zarzales y, como eran rastros divinos, indestructibles, se convirtieron en flores cerúleas que mas tardes los hombres llamaron Vanda Coerulea, conocida hoy como orquídea azul.

En Java, cuenta una leyenda que una Diosa, de belleza extraordinaria, cubierta con un precioso manto de seda, se apareció a los indígenas. En esa ocasión se quedaron enredados en las piedras partes del velo donde había pasado y poco a poco fueron germinando flores que nombraban Macodas Petola, llamada en estos días orquídea joya, de hojas satinadas, verde claro con matices purpurinos, adornadas con dibujos amarillos que parecen lentejuelas de oro”

Las orquídeas a través del tiempo.

La primera referencia sobre orquídeas americanas se encuentra en el Codex Badianus, un tratado de plantas medicinales aztecas, en 1552. En este libro se describe la vainilla; con el fruto de esta orquídea se preparaba el tlilxochitl, una poción usada como perfume, especia o medicina.

Cabe mencionar que es muy probable que la vainilla, al igual que el cacao, sea original de los territorios que hoy pertenecen al ecuador y que hayan sido domesticadas y comercializadas en la fase tardía de la cultura Valdivia con otros pueblos de Mesoamérica.

El interés por las orquídeas recién se despertó en Europa cuando floreció la primera orquídea del Nuevo Mundo, Bletia verecunda. Esta planta fue enviada de las Bahamas a Inglaterra en 1733. En esa ocasión se llevó del Pacífico a Inglaterra 15 especies espectaculares de orquídeas, y, lo que en un inicio fue una especialidad para botánicos se convirtió en la orquideomanía de los nobles.

Todos los ricos tenían que construir un orquideario como una obligación acorde con su estatus, y cuando una orquídea florecía, el evento daba lugar a grandes fiestas y la noticia cubría las primeras planas de la prensa.

El comercio de las orquídeas realmente comenzó a ser factible con el descubrimiento del barco a vapor, a mediados del siglo XVIII, época del apogeo de la orquideomanía.

Grandes compañías surgieron en el continente Europeo, especializadas en la recolección y venta de orquídeas. Se armaron grandes y costosas expediciones al Asia y al trópico del Nuevo Mundo, especialmente hacia la Real Audiencia de Quito.

Estas expediciones duraban varios meses en mula a través de los Andes y meses en el océano, por lo que solo muy pocas de las orquídeas sobrevivían. Por algunas especies raras se pagaban grandes sumas; hay registros de una orquídea cotizada en 3 000 libras esterlinas, que significaba un poder adquisitivo que hoy se podría equiparar con 65 000 dólares americanos.

Los amantes de la aventura viajaban a América y al lejano Oriente, ya no en busca de tesoros perdidos, minas de diamantes o del fabuloso Dorado, sino en busca de la legendaria orquídea azul o de una verdadera orquídea negra.

El hábitat de las especies raras era un secreto celosamente guardado. Algunas especies de orquídeas no se han vuelto a encontrar en este siglo. El único dato registrado de su origen puede ser tan escueto como “estribaciones en la Nueva Granada”, virreinato que incluía a los actuales territorios de Panamá, Colombia y Ecuador.

El comerciante de orquídeas Oversluys envió del Perú a la compañía Sanders en Inglaterra 17 000 plantas de una sola especie: la Cattleya rex, que se vendían a un equivalente de 100 dólares cada una.

Ya en 1885, el inglés B. S. Williams se quejó de esta depreciación de la naturaleza y de la consiguiente falta de respeto a las futuras generaciones.

A principios del siglo XX la era de la orquideomanía llegaba a su fin. El costo de mantenimiento de los invernaderos era extremadamente alto.

En algunos casos se requería hasta 7 toneladas de carbón al día para mantener las condiciones tropicales necesarias en los inviernos crudos de Europa. Con la carestía energética, agudizada por la Primera Guerra Mundial, se dificultó el mantenimiento de un orquideario. La locura por las orquídeas terminó de un golpe.

Recién en 1904 se descubre que la semilla de la orquídea requiere de hongos microscópicos para que estos le surtan de la alimentación necesaria a fin de que la semilla, carente de féculas, pueda germinar.

Con la depresión de 1929, el cultivo de orquídeas a gran escala definitivamente pasó a manos de empresarios comerciales.

Dieciocho años después, el norteamericano Lewis Knudson descubre un medio sintético esterilizado denominado agar, idóneo para que germinen las millones de semillas que produce cada orquídea. Con este descubrimiento se inicia la comercialización de flores cortadas de orquídeas.

Pero este fue solo el inicio de lo que constituye hoy una multimillonaria industria. El francés Georges Morel descubre cómo reproducir vegetativamente las orquídeas en el año 1956.

Pero los japoneses sorprenden al mercado mundial en los años 70. Ellos adquirieron, de la noche a la mañana, todas las orquídeas híbridas premiadas posibles, especímenes únicos, a un costo de 1.000 a 5.000 dólares por planta y las multiplicaron vegetativamente, convirtiéndolas en decenas de miles. Así inundaron el mercado mundial vendiendo a pocos dólares cada una.

Las orquídeas de hoy.

La venta de orquídeas es hoy en día una agro-industria intensiva. Solo en Estados Unidos se vende al año más de un billón de plantas. Pero todas estas son plantas de orquídeas híbridas; esto significa que diferentes géneros y especies silvestres han sido cruzadas artificialmente para mejorar sus características, de acuerdo al gusto, tanto en color y tamaño como en forma, tiempo de floración y facilidad de cultivo.

Hay más de 120 000 híbridas registradas en el mercado y las orquídeas silvestres ya no tienen importancia en el comercio mundial.

Únicamente los centros de investigación botánica y un número muy reducido de orquideólogos se interesan todavía por el cultivo de especies silvestres. Lo cual es una mala noticia porque el cultivo es la que asegura la conservación de las especies en peligro de extinción. Esto se debe a que su hábitat se encuentra modificado.

Curiosamente, los ecólogos de los países industrializados, deciden en 1976 firmar en Washington el Tratado Internacional de Protección de las Especies en Peligro de Extinción (CITES) en el cual, además de algunos animales, del sinnúmero de familias de plantas solo se incluyen las orquídeas, los cactus y las euforbias.

Las asociaciones de orquideología aseguraran la supervivencia de ejemplares de cada especie, cultivándolos en jardines o intercambiándolos entre los miembros de diferentes países, para que en el futuro los ejemplares de cultivo de especies extintas en la naturaleza, sean multiplicados (ya sea por semilla o meristemáticamente) y, bajo parámetros ecológicos muy rigurosos, haya la posibilidad de reintroducirlas en áreas protegidas que tengan condiciones parecidas a su hábitat original.

Para concluir, desde Gaia Mater, te invitamos a aprender a cultivar tus propias flores, orquídeas en este caso. Para poder perpetuar esta flor hermosa y brindarla como muestra de amor, cariño o admiración. Recuerda que quizá una orquídea es la mejor elección.



Fuentes consultadas:

https://www.muyinteresante.es/cultura/arte-cultura/articulo/ide-donde-viene-el-nombre-de-la-orquidea

https://es.wikipedia.org/wiki/Peristeria_elata

https://es.wikipedia.org/wiki/Macodes

https://es.wikipedia.org/wiki/Los_cuatro_nobles

https://orquideando.com/significado-regalar-orquideas/

https://es.wikipedia.org/wiki/Caleana_major

https://es.wikipedia.org/wiki/Vanilla_planifolia

Orquídea Fantasma: Foto de Mick Fournier.

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